Yo que te quise bajar la luna
pero me dijeron que no se podía,
que prometí amarte por siempre
y me hicieron saber que el amor se muere;
Yo que soñé contigo tantas noches
y descubrí que la realidad
es caprichosa a los sueños,
que te esperé en alguna esquina
donde ni el azar ni el deseo te trajeron nunca;
y salí a buscarte muchas veces de nuevo,
entonces, me enredé en otros brazos,
besé otras bocas,
amanecí entre otras sábanas
rozando orillas de otros cuerpos
pensando quizá despertar algún día
en el laberíntico amor de tu universo
y perderme allí,
mil veces de nuevo.
1 comentario:
Nuevamente yo, solo para decirte que me gusto mucho esta poesía, solo para entendidos -como diría mi ilustre amigo...
Besotes,
May
Publicar un comentario