Mujercita,
solcito que desarmas mis días,
sonríes,
acaricias mis mañanas,
andas desordenando los amaneceres
y asustas a la frívola rutina.
Subes por la escalera
por la que bajan mis dudas,
me muestras el horizonte desnudo
donde se esconden mis sueños
(en el regazo del horizonte de tu cuerpo).
Ya pruebo una vez más
el azúcar de tu piel;
ya veo una vez más
como desgaja de luces el destello de tus ojos.
Te vistes de nube
y de amor en pretérito imperfecto,
te besas con la lluvia,
intentas el irte y el volver,
esa suma de cosas que te hacen
de verdad y pureza
de simple y de belleza;
y yo intento una vez más
quedarme con otra de tus sonrisas.
3 comentarios:
Mi preferido!
No me gusta lo cursi, me gusta lo suave, lo sutil, lo armonioso, justo como este poema.
Saludos!
ANABEL
Concuerdo con Anabel,
Este poema es delicioso. Me encanta "Subes por la escalera por la que bajan mis dudas".
Eso es rendirse al amor.
Un abrazo.
Amor mio, solcito de mis dias, principito de mi vida:
Esta es una de esas noches misteriosas en donde el alma, la vida y los sueños se me inundan de vos y dél encanto de nuestra historia.
Otra vez se me vuelve presente tantos momentos de felicidad compartidos y ahi dimensiono lo importante que sos para mí.
Disfruto de la dichosa bendición de haberte encontrado y agradezco a la vida por ese regalo.
Te amo, te amo... ya no se hasta donde, ¿importa?
Ire
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