lunes, 1 de diciembre de 2008

Existencial

La mariposa de hierro
forja un vuelo que atraviesa el aire,
lo rompe como un cristal,
estría el paisaje de sol y sombras.

Aquí los dioses existen
porque existe el hombre,
igual que el pan y el caos,
creación del hombre;
hombre que se hace a si mismo,
le pesa el corazón a veces,
otras es un tumulto de carne y venas.

Anda sobre este camino,
que se parece tanto al desandado,
el caminante con sus pasos;
sus ojos miran atrás y adelante
postergan futuros,
deshilan pasados.

Forma de nada tiene todo,
es donde convergen los puntos,
el otro lado de lo que existe
al otro lado de la inexistencia.

Se sueltan las manos,
se quiebra una herida,
andarás alborotando mis días
que te besan y no terminan,
se hacen noches
que suben escaleras hasta el cielo
de tantos “te quiero“,
que bajan escaleras al corazón
de tu profundidad donde me pierdo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

nunca olvides de donde vienes...puesto que lo que hoy eres, tiene su razon, su raiz, en alguna parte...la amistad por ejemplo...

No intentes llenar los espacios que solo se llenan con amigos, con otras cosas, porque terminaras perdiendo, mas de lo que deseas poner en juego..