Es un amor desprolijo, sin dudas. Nos quisimos en silencio. Nos equivocamos de rumbo. Terminamos dormidos en distancias de soñares y realidades, pero aun así no dejé jamás de sentirte tan cerca. Estabas tan cerca como ahora. Tan lejana como no querías serlo. Quería sentirte tan lejana como no podía tolerarlo. Temía entonces dañarte. Hoy te espero en un desierto infinito de amor y calma.
Quién pudiera,
quién pudiera amor,
quién nombrarte y sentirte,
estar mientras sueñas
a tu lado sintiendo tus latidos,
descubriendo cada constelación
en el universo de tus ojos,
resumiendo cada amanecer
con la suavidad de tu piel,
quedar aferrado a estrechez de tu cintura
en un naufragio de pensamientos.
Que si ya para mí tu belleza es más
que hasta el azul del cielo es mezquino,
que si la luna se emborracha cada noche
para olvidar tu lindísima figura
que si ya nada es igual.
Dime quién;
quién pudiera,
si yo pudiera
encontrarte en esa esquina
donde siempre te espero.
Quién pudiera,
quién pudiera amor,
quién nombrarte y sentirte,
estar mientras sueñas
a tu lado sintiendo tus latidos,
descubriendo cada constelación
en el universo de tus ojos,
resumiendo cada amanecer
con la suavidad de tu piel,
quedar aferrado a estrechez de tu cintura
en un naufragio de pensamientos.
Que si ya para mí tu belleza es más
que hasta el azul del cielo es mezquino,
que si la luna se emborracha cada noche
para olvidar tu lindísima figura
que si ya nada es igual.
Dime quién;
quién pudiera,
si yo pudiera
encontrarte en esa esquina
donde siempre te espero.
1 comentario:
Esas raras sensaciones que causan tus poemas....
a quién espera tomás Dumas?...cuánto misterio!...
para cuándo el libro? tanto potencial no se puede desaprovechar..
Beso grande!
*.* RoChi *.*
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